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Antes de hablar de bajones y subidones, me gustaría hacer algunas puntualizaciones sobre el Congreso de Prensa y Periodismo Especializado de Guadalajara, sobre el ‘caso Grijelmo’ y demás gaitas. Vaya por delante mi más sincera felicitación a los profesores Juan José Fernández y Ángel Rubio, y también al periodista Carlos Sanz Estables, viejo conocido que sigue trabajando como desde el primer día por la dignificación del Periodismo, en la FAPE y en la Asociación de Periodistas de Guadalajara. Este tipo de congresos dignifican nuestra profesión porque los ponentes son de primer nivel, por las publicaciones y por los debates que surgen. En cuanto al ‘caso Grijelmo’ poco que añadir, ya está todo dicho en diferentes  foros en donde la gente se ha expresado con absoluta libertad, produciéndose debates de sumo interés, sobre todo el relacionado con los límites del off the record. En este sentido, sólo me preocupa una cosa, me consta que el miedo a represalias nos ha privado de algunas aportaciones de relevancia, aún así la discusión ha sido saludable y muy interesante.

Me preguntaba alguien en alguno de los foros donde se ha hablado del asunto que por qué me metía en un lío similar, yo iría un poco más allá para contestar a esa pregunta y respondería a una cuestión más importante: ¿Por qué puse en marcha Eurogaceta hace ya algunos años?: coincidieron dos cosas, por una parte que un jefe que tenía en el periódico donde trabajaba me vetó un artículo de opinión donde me refería a Aznar como alguien cercano ideológicamente a la extrema derecha, y que mi buen amigo Sergio Martínez Mahugo me animó a ‘blogear’. Para mí Eurogaceta es básicamente un espacio de libertad de expresión, una ventana abierta, aire puro, mi blog es eso… aire fresco para respirar. Durante un tiempo caí en la tentación de las audiencias, la vanidad me pudo y Eurogaceta formó parte de la blog zone de Periodista Digital, con miles de visitas, pero un ambiente más contaminado. No me gustó y lo dejé. Hoy este blog que tiene ya más de cinco años de  recorrido no tiene publicidad y las audiencias me importan un comino, entran mis amigos de Polonia, de Estados Unidos y de España. Este blog, como otros muchos, es una herramienta de comunicación y ‘gimnasia redaccional’, un espacio para hablar y debatir con absoluta libertad, nada más…. y nada menos. Por eso, si algo me inquieta, me incomoda o me causa dudas razonables, pues pregunto, debato y discuto, igual me da que me da lo mismo que la duda o la inquietud me la cause perico el de los palotes que el presidente de la agencia EFE.

Dicho lo dicho, voy al tema de los bajones y subidones, y después de tanta expectación seguro que alguno quedará decepcionado. Me ratifico en que la ponencia de José Luis Dader, mejor preparada que la de Grijelmo (que improvisó todo y así le fue), me dio bajón. Me dio bajón porque no considero adecuado mantener ese discurso catastrofista ante las nuevas generaciones de aspirantes a periodistas a los que se machaca continuamente con ese tipo de planteamientos negativistas. Recuerdo nítidamente que en las primeras clases de mi carrera de Periodismo, allá por el año 1986 en mi querida Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense, se nos dijo que el papel acabaría en veinte años que nuestro futuro era muy incierto, igual de incierto que el de la profesión con la que aspirábamos a ganarnos la vida. Han pasado veinte años y muchos siguen anclados en aquel discurso. Personalmente, prefiero motivar a quienes vienen por detrás, motivarlos porque soy de la opinión que se trata de generaciones más preparadas, por múltiples razones, para el ejercicio del Periodismo. Coincido con el profesor Dader en muchísimas cosas, el enemigo del periodismo lo generan las empresas periodísticas con apuestas claras por el infotenimiento o la agitación propagandística. No puedo compartir que Urdaci sea un ejemplo de nada porque yo lo incluiría sin dudar en esa categoría de agitadores propagandísticos que tanto daño está haciendo al periodismo de este país y que básicamente se concentran en el área metropolitana de Madrid. ¿Soluciones?, muchas y complejas, por ejemplo importar el modelo del Commitee of Concerned Journalists y del Proyect for Excellence in Journalism, en Estados Unidos. Estimado colega Dader llevo veinte años trabajando en el triple ámbito de la empresa periodística, la docencia universitaria y el asociacionismo profesional, y efectivamente seguimos sin darnos cuenta que o todos vamos en la misma dirección y en perfecta coordinación o no avanzaremos en nuestro empeño de dignificar esta preciosa profesión. En resumen, no me preocupa demasiado que los periódicos en 2043 hayan desaparecido, tal y como los entendemos hoy (estructura, organización, etc), lo que me preocuparía y mucho sería que como usted apuntó en Guadalajara desapareciera el PERIODISMO. A pesar del diagnóstico actual que no es bueno, discrepo con usted y le auguró a nuestra profesión tiempos mejores, gracias a las generaciones que vienen por detrás de periodistas mejor preparados, menos contaminados y con más espíritu crítico.

En cuanto a mi colega del CEU, poco que decir que cuide la ortografía y allá cada cual con sus subidones, respeto que Dader le provocara un subidón, pero vamos no es mi tipo… casi que me motiva más María Casado o Mara Torres, por poner un ejemplo de bajones y subidones tras el caso Grijelmo.

Y el año que viene: ¡Estudiantes & Lucentum en ACB!