CRUZ es profesor de la NCSU (Universidad Estatal de Carolina del Norte), experto en comunicación y procesos electorales


José Vicente Cruz, profesor de la NCSU, experto en procesos electorales

“Tenemos autocensura y un déficit de información y objetividad en las grandes cadenas televisivas de Estados Unidos”

“Al ciudadano de este país le interesa más un partido de fin de semana de High School que las elecciones españolas o francesas”

ENTREVISTA (Raleigh-Estados Unidos)

Nunca unas elecciones presidenciales habían levantado tanto interés en Estados Unidos y fuera del país, y nunca un candidato a la reelección había levantado tantos odios y pasiones. El profesor de la prestigiosa NCSU (Universidad Estatal de Carolina del Norte), José Vicente Cruz, experto en comunicación y procesos electorales, analiza el momento político actual en Estados Unidos y explica algunas de las claves de unos comicios tan especiales y apasionantes que son seguidos con lupa en todo el mundo, no en vano, la política exterior del próximo inquilino de la Casa Blanca nos afecta a todos.

Pregunta: ¿Tienen la percepción en Estados Unidos que estas elecciones presidenciales están creando una enorme expectación en todo el mundo?
Respuesta: Los ciudadanos de los Estados Unidos no perciben un interés especial por parte de la ciudadanía de otros países en relación con estas elecciones. Aquí nos creemos el centro del universo y lo que pasa en otros sitios les tiene sin cuidado a la mayoría. Soy ciudadano de EE UU desde hace treinta años y me cuesta hacer crítica, pero debo hacerlo, y es así, la mentalidad de la sociedad norteamericana es esa y aquí puede interesar más el partido del fin de semana de la High School que las elecciones francesas, alemanas o españolas, por poner un ejemplo. Sólo en determinados círculos intelectuales se preocupan por la política exterior o por lo que piensen de nosotros en otros sitios.

Pregunta: ¿Lo que si resulta evidente es que estos comicios son diferentes a otros anteriores?
Respuesta: Eso es absolutamente cierto. Estas elecciones son especiales, hasta el punto que este año se van a batir récords en cuanto a las personas que van a votar. Está pasando algo que nunca había pasado en este país, la sociedad está polarizada, se ha perdido el término medio y tenemos a los que están enfrentados totalmente a Bush y los que están totalmente a favor de Bush. Esa sería la lectura de estas elecciones, más que un enfrentamiento Bush-Kerry, tenemos un enfrentamiento entre los que aman a Bush y los que odian a Bush.

Pregunta: ¿Y quiénes son más, los que aman o los que odian a Bush?
Respuesta: Quién es la mayoría no se sabe. Si uno sigue diariamente los grandes medios de comunicación pensaría que la mayoría es la derecha porque las grandes cadenas de televisión representan al actual Gobierno. Por otro lado, desde las filas demócratas se muestran optimistas porque la gran movilización por votar consideran que les favorece. Realmente hay mucha confusión y mucha igualdad… y el país se juega mucho.


Entrada principal de la NCSU, en Raleigh (Carolina del Norte)


Facultad de Comunicación y Ciencias Políticas de la North Carolina State University (NCSU)

Pregunta: Parece que se muestra crítico con los medios de comunicación de su país…
Respuesta: Desgraciadamente hay autocensura y mucha falta de información y de objetividad en los grandes medios de comunicación de Estados Unidos. Muchos periodistas y comunicadores, para sobrevivir, dejan de decir o escribir lo que piensan. Las grandes corporaciones se han hecho con el control de los medios y se ha eliminado la competencia. Muchos pensamos que los porcentajes que se están manejando de intención de voto están manipulados intencionadamente a favor de Bush. Además, los márgenes de error en las encuestas son enormes, pero las encuestas se publican, todas son favorables a Bush y eso influye en la ciudadanía indecisa. La oposición a Bush se está conteniendo la respiración y esperando que la tendencia que marcan los medios de comunicación vuelva a ser errónea.

Pregunta: Algo así ya ocurrió en las Elecciones de 2000
Respuesta: Efectivamente, entonces las encuestas no le eran tan favorables a Bush, pero los medios controlados por las grandes corporaciones americanas le apoyaron, aunque aquel apoyo no le bastó para ganar porque perdió. Hay que recordar que Al Gore sacó más votos, ganó las elecciones por más de un millón de votos, pero no fue presidente por el fraude que se produjo en Florida.

Pregunta: ¿Cómo pudo ocurrir lo de Florida?
Respuesta: Siempre se ha hablado de influenciar en las elecciones en función de limitar el número de votantes, pero nunca en el ámbito nacional pasó en este país nada similar a lo de Florida. La Corte Suprema paró el recuento de votos, para mucha gente aquello fue un ‘golpe de Estado judicial’.

Pregunta: Pero el Partido Demócrata tuvo una responsabilidad evidente…
Respuesta: Desgraciadamente vivimos en una sociedad orweliana. Hay técnicamente dos grandes partidos, pero no son dos grandes opciones porque los único que les separa son pequeños matices. Al Gore presidió en el Congreso la sesión en donde todos certificaron (senadores demócratas y republicanos) el triunfo electoral de Bush, nadie protestó en las filas demócratas. Aquello fue un claro ejemplo de este sistema enfermo.

Pregunta: ¿Qué porcentajes de participación manejan los expertos para el martes 2 de noviembre?
Respuesta: Podríamos situar la participación entre un 50 y un 60% y eso estaría francamente bien para Estados Unidos porque es impensable llegar a cifras como las de ustedes en España cuando el 14 de marzo casi votaron el 80% de los electores españoles, eso aquí es imposible. De todos modos, insisto en que la sociedad se ha movilizado, el último día de inscripción de voto en Carolina del Norte, las colas en las oficinas de registro eran enormes y eso ha pasado en todos los estados, y es un síntoma del interés existente.

Pregunta: La sociedad española castigó la política exterior de José María Aznar. ¿En Estados Unidos puede ocurrir lo mismo, puede castigar el electorado la guerra de Irak?
Respuesta: No. El Gobierno ha aplazado cualquier ofensiva de gran envergadura en Irak hasta después de las elecciones y sólo una tremenda matanza de soldados estadounidenses podría cambiar el signo del voto en algunos electores que no acaban de entender esta guerra. Muy al contrario, en el supuesto que padeciéramos aquí un ataque terrorista de gran envergadur

a, la reacción de la gente sería de respaldar Bush y lograría la reelección, es decir, exactamente todo lo contrario de lo que pasó en España. No podemos comparar las reacciones y los gestos que se producen en Europa y aquí porque estamos hablando de sociedades muy distintas.


Propaganda electoral en Raleigh

“Estados Unidos se está convirtiendo en una teocracia”

Pregunta: ¿En qué sentido, cuáles son esas grandes diferencias?
Respuesta: La sociedad americana de principios de siglo XXI es tremendamente conservadora. Este país se está convirtiendo en una teocracia, no exagero. La Administración Bush ha desarrollado un modelo populista, se ha envuelto en la bandera y ha fomentado un patriotismo desorbitado. Además, se están manipulando los valores cristianos, apropiándose de ellos, y haciendo distingos entre quienes siguen fielmente su particular tabla de valores morales y religiosos y quienes no lo hacen, los primeros serían buenos cristianos y los segundos ‘anticristos’. O estás conmigo o estás contra mí, si estás conmigo eres un buen cristiano y si estás contra mí no lo eres. Ésta estrategia de consolidar este modelo de teocracia dentro de los Estados Unidos, la quiere culminar Bush haciéndose con el control mayoritario de la Corte Suprema.

Pregunta: ¿Está en peligro la clase media norteamericana?
Respuesta: Totalmente. Vivimos en un país de dos niveles, por un lado tenemos la realidad que es la que es y donde resulta evidente que la clase media tiene cada vez mayores problemas, problemas cotidianos para llegar a finales de mes, un ejemplo es el precio del gas (gasolina) que lo podemos encontrar ya a dos dólares el litro, esto hace unos años era impensable. El segundo nivel sería el de Walt Disney, vivimos en una fantasía completa, mucha gente piensa que se puede ir a África sin que te piquen los mosquitos. Y en esta fantasía prefabricada desde hace 25 años (Administración Reagan) se ha consolidado la idea de que una persona que pierde su trabajo, que está en el umbral de la pobreza, que no tiene dinero para llegar a final de mes, es un fracasado y él es el único culpable de esa situación límite en la que se encuentra. La clase media de este país se construyó gracias a los sindicatos que crecieron alrededor de una industria muy fuerte, con una clase trabajadora bien remunerada, todo eso hoy por hoy no existe en Estados Unidos y resulta evidente que la clase media es una especie en extinción.

Pregunta: ¿También es distinto, según usted, el perfil de voto joven en Europa y en Estados Unidos?
Respuesta: Creo que sí. El voto joven norteamericano está dormido y el que no está dormido es republicano porque eso sirve para tener aspiraciones de movilidad vertical. La poca juventud que está interesada en la política en Estados Unidos, no es la juventud rebelde de los años 60 y 70, sino que es una juventud totalmente de derechas.

Pregunta: Nos ha dibujado el perfil de sociedad desarrollado por la Administración Bush, ¿si gana Kerry cambiará mucho dicho perfil?
Respuestas: Las reformas sociales y educativas que se han llevado a cabo en muchos países de Europa, incluido España, son, ahora mismo, impensables aquí. Kerry nunca entraría en grandes reformas, sino que dejaría que cada estado regule determinados asuntos que pueden ser polémicos, de una determinada manera, por ejemplo, el matrimonio entre homosexuales. Cambian matices, pero las grandes líneas políticas son las mismas.

Pregunta: ¿Una derrota dulce puede ser buena para los demócratas?, ¿sería el momento de Hillary Clinton?
Respuesta: No lo creo. El segundo mandato de Bush sería estridente y sabría manejar convenientemente el conflicto de Irak. Él agotaría mandato y no tendría ningún problema en radicalizar sus planteamientos. Esa teoría de algunos demócratas de esperar pacientemente el desgaste político de Bush durante los próximos cuatro años para entonces dar el salto al poder y ganar con cierta holgura, me parece un desacierto. Creo que la economía norteamericana, ni el orden internacional, están en condiciones de soportar una radicalización aún mayor de Bush durante los próximos cuatro años. Sería terrible para nuestro país y también para la comunidad internacional. La mayoría de los analistas políticos coinciden en que un cambio ahora sería bueno para Estados Unidos, aunque esos deseos pueden no coincidir, como así parece ser, con los deseos de un electorado que podría el próximo día 2 respaldar a Bush en las urnas.