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Un ejemplar de Público, en la playa

No es científico, ya lo sé… pero son indicadores ‘populares’. Uno tiene desde hace muchos años la manía de preguntar en los kioscos más ‘estratégicos’ como van las ventas de unos y otros periódicos y de fijarse en el grosor de los montones que los vendedores organizan diariamente en su punto de venta. Siendo un poco observador se obtiene una información precisa de las miserias y grandezas de unos y otros.

También peco de ‘freak’ cuando en mis paseos playeros entre Cabo de las Huertas y El Campello mi distracción, en vacaciones y puentes con desembarco capitalino, tiene que ver con las lecturas que devoran los bañistas a pie de playa.  Mi última acometida como observador participante de este fenómeno ha sido este puente, hasta que llegó la santa lluvia. Resultados metodológicamente probados del estudio de mi ‘investigación’ reflejan que:

– Al margen del caso madrileño, llama la atención la fidelidad del lector vasco hacia El Correo que se ha vendido y se ha paseado este puente por nuestra costa (al fin y al cabo la compra de un periódico lleva consigo una especie de ratificación ideológica o territorial y por eso se muestra con orgullo, como el que pone una pica en Flandes). Que decir tiene que junto a Marca o El Mundo, el diario Información de Alicante se sigue viendo bastante en la arena, casi podríamos hablar en este caso de monopolio local.

– El Marca es la biblia del madridismo y como mucho ‘merengón’ arriba a nuestras costas pues sigue siendo el periódico que más sigo viendo por la Playa de San Juan.

– Por la izquierda andamos en crisis, no es novedad. En otros tiempos, tras Marca la mancheta más vista en la arena de San Juan era la de El País. Ya no es el caso. Mucho Mundo, mucha Razón, mucho ABC y algún ultra con su Gaceta y cara de cabreo. Busco y rebusco Público, un periódico que me mola y ni uno (la foto que ilustra este post se tomó en Mallorca). Me consuela pensar que la gente joven quizás se acerque a Público vía Internet porque si mi rigurosa y concienzuda  investigación ratificó algo es que  los lectores de prensa son mayores, muy mayores… vamos una especie en extinción.