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La occidental y cosmopolita Ankara (Turquía).

El levantamiento del veto por parte de Austria y la aceptación final por parte de Turquía de las condiciones impuestas por la UE para el inicio de las negociaciones de adhesión solventaron finalmente una situación de crisis que hacia presagiar negros nubarrones en el futuro inmediato de la Unión. Por fin, con muchísimas dificultades, se inician las negociaciones para la adhesión de Turquía como miembro de pleno derecho del club europeo, algo que los turcos venían reclamando desde hace 35 años. Los tiempos han cambiado, Turquía se ha modernizado y ahora la Unión Europea no podía dar la espalda al gigante otomano. Se inicia de esta manera otro proceso histórico en el complejo marco de la construcción europea. Gran noticia, coincidente en el tiempo con la decisión de la fiscal del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia, Carla del Ponte, de desbloquear las negociaciones de adhesión de Croacia, cuyo Gobierno parece ahora colaborar en la busca y captura de criminales de la Guerra de los Balcanes.

El futuro a medio plazo de la UE pasa por la integración en su espacio geopolítico de Turquía y los países de la región de los Balcanes. Será esa la única manera de consolidar la paz en esa región maldita, y de reforzar el proceso de reformas democráticas llevado a cabo durante los últimos años por el gobierno moderado de Ankara. El sueño europeo sigue su curso a pesar del batacazo constitucional.