Me escribe un e-mail un amigo norteamericano con el que estuve hace algunos meses en Estados Unidos, para más señas en Raleigh (Carolina del Norte), y me autoriza a citar algunas de las frases de un escrito que no tiene desperdicio y que demuestra la indignación reinante. Mi colega me pide que no le nombre… trato hecho:

– "Me avergüenzo de mi país… mejor dicho, me avergüenzo de quienes regentan este país y quienes son incapaces de darles una patada en el culo para que se vayan de la Casa Blanca(…)"

– "Es increíble que semejante estúpido sea el presidente de los Estados Unidos, el país más rico del mundo"… "estoy orgulloso de ser americano, amo mi patria, mi bandera, lo que representa, pero nunca habíamos caído tan bajo y por eso me avergüenzo".

– "Catástrofes naturales, por desgracia las tenemos en el planeta a menudo. El cambio climático tiene la culpa de ello y, en cambio, Bush se niega a firmar el Protocolo de Kioto. Somos el país más sucio del mundo, el que más contamina, el que más contribuye a la destrución de la capa de ozono. Me dais envidia los europeos porque la sociedad y los gobiernos son conscientes del problema. Aquí no pasa eso, aquí mucha gente está ciega (….)".

– "¿Viste la reacción de la gente saqueando… viste a todo el mundo armado hasta los dientes, viste la represión policial?… es increíble, eso nunca pasaría en Canadá, en Japón o en Europa (…)"

Suerte amigo y ánimo para superar la catástrofe

Artículo recomendable sobre el asunto: El color de la vergüenza (Alfonso Rojo-ABC)