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Junker bromea con Almunia, en presencia de Durao Barroso

EL COMENTARIO

Ante tanto caos, ante tanto órdago a la construcción europea, dos cuestiones resultan positivas en mitad de tanto desconcierto. Por una parte, Tony Blair que fue recibido en la Cámara los Comunes con un "bienvenido al club de los euroescépticos", a pesar de su euroescepticismo, pero partiendo del pragmatismo británico y seguro de poder reconducir el modelo de Europa hacia sus postulados, considera inaceptable el actual presupuesto comunitario… en algo vamos estando de acuerdo.

Por otra parte, resulta todo un reto y una noticia saludable y positiva que el primer ministro de Luxemburgo y todavía presidente de turno de la Unión Europea Jean-Claude Juncker, mantega el referéndum para la ratificación de la Constitución Europea en su país. La consulta electoral, tal y como estaba previsto, se celebrará el próximo 10 de julio. Hay que recordar que Luxemburgo, como Francia y Holanda, es un país fundador de la UE y, por pequeño que sea este Estado, miraremos con lupa el resultado. Junker ha sido valiente y al contrario que Chirac, dimitirá si gana el NO en Luxemburgo. Tal circunstancia enterraría definitivamente el Tratado Constitucional.

Diez países han ratificado la Constitución Europea y Luxemburgo podría ser el undécimo. Se trata de una especie de pulso entre David y Goliath, entre presidente saliente y presidente entrante, entre dos formas de entender el modelo de Europa. Junker quiere dar oxígeno a la unión política que quiere enterrar Blair, y lo quiere hacer aguantando su referéndum y ganándolo. Por pequeño que sea Luxemburgo, tampoco Holanda es un país de los grandes, un SÍ en el Gran Ducado habría que entenderlo como un síntoma de vitalidad en la moribunda Constitución… tocada, pero no hundida… la luz al final del túnel podría volver a verse. La cita se mantiene, así debía ser, y más de 250.000 luxemburgueses con derecho a voto tendrán la posibilidad de avivar el debate.

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