Hacia una nueva educación

cm lopezQue la Educación es uno de los pilares de la sociedad parece algo indiscutible, y por ello, es un asunto en constante revisión. Cómo aprenden y sobre qué aprenden nuestros hijos es algo de vital importancia tanto para el estudiante como individuo como para la sociedad a la que pertenece. Continue reading →

Takwa Rejeb y el Gobierno Valenciano sientan doctrina contra la islamofobia institucional

diseno-sin-tituloCuando la Conselleria de Educación decidió que Takwa Rejeb podía asistir con el hiyab al centro, no solo cerró el conflicto que mantenía la dirección del IES Benlliure de Valencia con la alumna, sino que sentó una posición política que marca un antes y después en la erradicación de la islamofobia.

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La tormenta perfecta para el neoliberalismo

Tras la primera victoria de Obama en las Presidenciales de los Estados Unidos, tuve la oportunidad de entrevistar a Jerry Meek, presidente del Partido Demócrata de Carolina del Norte. Los demócratas no controlaban este estado, tradicionalmente conservador, desde la época de Jimmy Carter. El vendaval Obama y la buena campaña diseñada en Carolina del Norte llevaron a Meek a ganar las presidenciales y también la gobernación del Estado. Todo un hito. De aquel encuentro de más de dos horas, retengo tres titulares: Meek me citó en su despacho en un rascacielos del ‘downtown’ de Raleigh a las 8,30 de la mañana, solamente habían pasado unas horas de la noche del triunfo, las celebraciones, etc. No había tiempo que perder. Entre otras cuestiones y con mentalidad española, le pregunté si aquel triunfo histórico lo elevaría a la política federal en Washington D.C., y tan campante me dijo que él ya había cumplido con su objetivo político que se sentía satisfecho con el servicio público que había prestado a su comunidad y que un par de meses después tenía previsto (como así fue) dejar la política activa para dedicarse a su despacho de abogados. Pero traigo a colación este encuentro por el tercer titular que me dejó aquella muy interesante conversación con Meek, realizada gracias al soporte de mi colega de NCSU, Jordi Marí. Textualmente me dijo Jerry Meek:

“la Administración Obama trabajará por acercarse a los parámetros de calidad de la sanidad pública europea”.

Hablamos mucho, muchísimo, sobre sanidad pública, sobre los déficits norteamericanos en esta materia, y me explicó que había tenido la ocasión de venir en dos ocasiones a España para ahondar en el desarrollo de nuestro sistema público de salud.

Tras más de cuatro años de presidencia y una reelección, nadie puede negar a Obama el meritorio desarrollo, en un país tan singular como Estados Unidos, de políticas públicas sociales que se han combinado acertadamente con políticas de estímulo del crecimiento no fundamentadas en recortes sociales. Curiosamente, ese viaje es el ideológicamente inverso al que los neoliberales españoles han emprendido con frenesí en nuestro país y que están propiciando interesadamente el desmantelamiento de lo público. Siguiendo con la comparativa norteamericana, nuestros neoliberales estarían aplicando políticas claramente en sintonía con administraciones ultraconservadoras como la de Bush (hijo).

La crisis es la excusa, la tormenta perfecta para profundizar en el neoliberalismo más salvaje. Detrás de los recortes hay ideología pura y dura. Castilla-La Mancha es un fantástico banco de pruebas, con una presidenta a tiempo parcial que igual te promociona el queso manchego que cercena la educación pública, la sanidad pública y los servicios sociales más básicos sin temblarle el pulso. Cospedal, como Esperanza Aguirre, son el paradigma de esta ideología que está alterando groseramente nuestras vidas. La ecuación es sencilla. Frente a la socialdemocracia, fundamentada en la cohesión social y el desarrollo de políticas sociales, frente a eso está el neoliberalismo que destroza el principio de cohesión social, dilapida el sistema público y genera más diferencias entre ricos y pobres, eliminando el papel dinamizador y vertebrador de las clases medias que se están empobreciendo a velocidad de vértigo. Pura ideología que se ha beneficiado de la crisis económica y del triste papel jugado por gobiernos supuestamente socialdemócratas en España y en comunidades autónomas como la castellanomanchega. Evidentemente, además de la crisis, la involución ideológica del ‘bonismo’ y sus derivadas, y las formas de hacer política de los socialistas en Castilla-La Mancha en los últimos años, generándose redes de clientelismo, corruptelas, tráfico de influencia y un infumable populismo, pusieron en bandeja la llegada en tromba del neoliberalismo.

Ahora, los ciudadanos podemos manifestarnos, a pesar de la criminalización de las protestas, podemos utilizar las redes sociales para mostrar nuestra disconformidad con lo que está pasando, podemos agruparnos y generar movimientos ciudadanos dinámicos que mantengan el pulso en la calle, pero realmente nuestra fuerza estará dentro de un par de años cuando volvamos a las urnas y seamos capaces todos de ejercer nuestro derecho al voto con la máxima responsabilidad y sentido crítico. Como ya está ocurriendo en la Comunidad Valenciana, con la frescura y fuerza de Compromís (Monica Oltra), Castilla-La Mancha necesita más color en su parlamento, necesita salir del agujero del bipartidismo y que otras opciones como Izquierda Unida, UPyD u otros movimientos ciudadanos, pese a la tramposa Ley Electoral, irrumpan en la política castellanomanchega para acabar definitivamente con las mayorías absolutas del PP-PSOE que tanto daño han hecho y están haciendo a este territorio.

(artículo publicado en la edición impresa del diario La Verdad de Albacete el 28 de diciembre de 2012)

Soy un delincuente… reincidente

Un blog permite licencias personales como ésta que hoy traigo a mi página y que quiero compartir con todos ustedes porque considero que es motivo de reflexión. Son casos reales vividos en primera persona que nos llevan a la inequívoca conclusión que SOY UN DELINCUENTE y además REINCIDENTE:

Hace unas semanas, un vecino importante me amenazó airadamente con denunciarme en Comisaría porque a su hijo adolescente le había llamado ‘gilipollas’. Admito mi delito, efectivamente llame gilipollas al adolescente porque hizo una gilipollez que acabó con mi hija pequeña en urgencias hospitalarias con un brazo roto. Realmente, ingenuo de mí, cuando el hombre importante subió a casa, pues pensé que lo hacía para preguntar por la pequeña y pedir disculpas…. lejos de eso, el señor importante apeló por diez veces a la Ley del Menor para decirme que la había incumplido por llamar a su hijo ‘gilipollas’ y que se iba a Comisaría a ponerme una denuncia. La verdad es que no le hice caso…. bastante ya tenía yo con marchar para el hospital con mi hija para atender las ‘gilipolleces’ del padre del hijo al que llame ‘gilipollas’…

Unas semanas más tarde, me voy con mi hijo mayor a ver un partido del Eurobasket y nos sentamos en uno de los fondos donde se encontraba la afición de Polonia que jugaba contra Italia. Delante de nosotros, un padre y una hija, ambos polacos, se preparaban para ver el partido y dentro de ese ritual previo al inicio del encuentro, colocaban una bandera polaca en uno de los fondos de la grada. En plena ceremonia de los himnos, dos adolescentes españoles….. ‘gilipollas’ ellos, arrancan la bandera polaca y salen corriendo por la grada. El señor polaco y su hija reaccionaron con tranquilidad, pero yo que ando un pelín ‘excitado’ cogí a uno de ellos y le dije que era un ‘giipollas’ que tuviera más respeto y dejara la bandera en su sitio. En esto llegó el señor polaco y lejos de recriminar nada al adolescente español ‘gilipollas’, solamente le pidió respeto y le regaló la bandera de su país.

La escena continuó por espacio de un par de minutos más, ya metidos en el primer cuarto, acudiendo al lugar donde estábamos el padre del adolescente ‘gilipollas’ que arrancó la bandera (que no tiene nada que ver con el vecino aludido antes). ¿Saben cuál fue la reacción del padre?: "Usted no tiene ningún derecho a decirle nada a mi hijo, menos aún ningún reproche.. soy abogado y sepa que está incumpliendo la Ley del Menor y que puedo presentarle una denuncia".

A la conclusión del encuentro, mi hijo y yo nos quedamos perplejos cuando vimos en una papelera la bandera ‘regalada’.