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Militantes del partido Ley y Justicia celebran la victoria en las elecciones legislativas polacas (Gazeta Wyborcza)

Era algo previsible. Los numerosos casos de corrupción surgidos durante estos últimos años alrededor del SLD y el hecho cierto de que esta formación política socialdemócrata tenga como principales lideres visibles a viejas vacas sagradas del antiguo régimen comunista (el presidente Alexander Kwasniewski es el caso más significativo) han sido factores decisivos para que la derecha haya ganado las elecciones legislativas en Polonia y previsiblemente gane dentro de unas semanas las presidenciales. El Partido Ley y Justicia (PiS) controlará la cámara legislativa (dieta), en coalición con otra formación de centro derecha como es la Plataforma Cívica. También, como era previsible, la participación apenas superó el 40%. Hay que recordar que Polonia es actualmente uno de los países de la UE donde la abstención es abrumadora en las distintas citas electorales que se celebran, y eso tiene que ver con el grado de insatisfacción que la ciudadanía tiene respecto a la actual clase política.

Otro dato importante de estas elecciones en Polonia tiene que ver con el estancamiento del movimiento populista y antieuropeísta Samobrona que apenas ha contado con un 10% de los votos y no tendrá ninguna relevancia en el nuevo Parlamento polaco.

En definitiva, y como primera lectura de urgencia ante los resultados conocidos en Polonia, puede decirse que el voto joven ha apostado por el cambio, y el cambio y el futuro en Polonia miran hacia el centro derecha porque la Alianza de Izquierda Democrática representa para los jóvenes polacos el pasado comunista, además de una enorme maquinaria de tecnócratas y burócratas que son la base de la corrupción. Si a ésto unimos que Polonia sigue teniendo cerca de un 18% de parados, pues resulta del todo lógico que el resultado haya sido el comentado.