Violaciones y abusos sexuales en las universidades americanas

violencia machista en NCSUUna de cada cuatro banderas es roja y representa que una de cada cuatro alumnas es agredida sexualmente durante sus años de estancia en North Carolina State University. Una cifra absolutamente abominable que se repite en las universidades de Estados Unidos y que provoca campañas de concienciación y repulsa como ésta que se ha llevado a cabo estos días atrás en el campus de Raleigh. Continue reading →

Jerry Meek: “Queremos en EE UU un sistema de salud como el español”

Jerry Meek, presidente del Partido Demócrata, de Carolina del Norte, entrevistado por José Luis González (foto: Jordi Marí)ENTREVISTA EXCLUSIVA A JERRY MEEK.

Jerry Meek es un político en alza en Estados Unidos. Bajo su organización, como presidente del Partido Demócrata en Carolina del Norte, esta formación política acaba de lograr los mejores resultados de su historia, ganando las presidenciales (desde Carter no lo conseguían), colocando a la primera mujer como gobernadora de este estado (Bev Perdue) y ganando las votaciones para el Senado. Meek es un joven y brillante abogado de 37 años, formado en Duke y que se inició en la política a la temprana edad de 13 años. Ha trabajado con Obama, conoce bien a su líder, de quién asegura es la “persona ideal para el nuevo tiempo que se avecina en Estados Unidos”. También conoce España y su sistema publico de salud: “Queremos desarrollar en Estados Unidos un sistema como el español”. Continue reading →

OBAMA, WE CAN DO IT!

Siento que acabo de vivir un momento histórico, que lo he vivido en directo, esto no es una película, esto que está pasando es muy real y es muy grande. Escribo estas líneas desde la enorme fiesta que se vive en Raleigh, capital de Carolina del Norte, desde la enorme fiesta que han montado los demócratas en el Hotel Marriot. Una fiesta de todos los colores, una fiesta multirracial, acorde con la personalidad y el carisma de quien llega a la Casa Blanca por la puerta grande. Barack Obama será su inquilino, Barack Obama acaba de ganar las elecciones norteamericanas, así lo acaban de anunciar, ante la algarabia general. Era previsible, pero nadie se fiaba, todos miraban de reojo a Ohio, Florida y Pennsylvania, todos miraban las grandes pantallas de este espectacular ‘headquarter’ y todos gritaban con cada estado que Obama ganaba a McCain.

Desde hace muchísimos años este país no vivía con tal intensidad unas elecciones presidenciales. Los ochos años de desgobierno de Bush han hecho mucho daño a los Estados Unidos, al conjunto de la comunidad internacional, y al propio McCain que al igual que le ocurrió a Rajoy con Aznar, ha recibido una herencia malvada, imposible de recuperar en votos. La gente ha votado en masa, como nunca, doy fe de ello, hoy, desde muy temprano, he podido hacer algunas fotos en colegios electorales y las colas eran muy largas, desde horas muy tempranas. No ha importado el día de lluvia que, por ejemplo, hemos tenido en Carolina del Norte. La consigna era votar, y así lo han hecho miles y miles de jóvenes que se han estrenado en las urnas y mayoritariamente lo han hecho votando a Obama. El candidato demócrata supo conectar con ellos en su hábitat natural, Internet.

Ya habrá tiempo de análisis, ahora simplemente es tiempo de sensaciones, sensaciones gratas para quien, como un servidor, hace bueno el pensamiento de Rousseau y cree que el hombre es bueno por naturaleza. Creánme, sin caer en una utopía infantil, creo que Obama puede ser una pieza clave en el puzle de un nuevo orden internacional más apropiado a los tiempos que corren. También creo firmemente que este país acaba de culminar una enorme lección de democracia, por muchos motivos, que se inició hace ya muchos meses en el caucus de Iowa.

Y ahora, después de un día tan intenso, me uniré a esta fiesta plural y democrática, y luego dormiré algo más tranquilo, sin olvidar que mañana Jerry Meek, me ha concedido una entrevista y me recibirá en su despacho de Raleigh. Es, sin duda, el político del día en esta ciudad, en esta región y en este estado, donde los demócratas no ganaban desde hace veinte años. Han ganado, Obama es presidente y además Bev Perdue ha renovado la confianza de los ciudadanos como gobernadora del estado, la primera mujer en la historia de Carolina del Norte. Buenas noches y buena suerte… mañana más y mejor…

Colas en Chapel Hill y Raleigh para votar

La bandera, la canasta y a votar

La gente está votando en masa en Chapel Hill y Raleigh (Carolina del Norte). Colas en los colegios, colas kilómetricas, y luego dentro de los colegios imágenes simpáticas, como por ejemplo ésta: un canasta, una bandera y un voto. Entre las siete y las siete y media (horario del este, seis horas más en la península ibérica) cierran los colegios, será a medianoche (también hora del este) cuando cierren los colegios en la costa del Pacífico. Yo termino de escribir estas líneas y me bajo corriendo al Marriot, en el downtown de Raleigh donde he sido acreditado para seguir la noche electoral con los demócratas. Promete ser una noche histórica.

Colas para votar en Raleigh

SARAH PALIN APENAS REUNE 5.000 SEGUIDORES EN RALEIGH (NC)

palin raleigh (3)

Desembarcó de candidatos en Carolina del Norte. Hace un par de días fue Obama quien reunió en el ‘downtown’ de Raleigh, capital de este estado, a más de 25.000 seguidores; anoche, Sarah Palin apenas pudo llenar el centro el centro de congresos de esta ciudad, con capacidad para unas 5.000 personas. Veinte minutos de discurso, ante un público muy diferente al que tuve la ocasión de observar en el mitin de Obama. Lo que si está claro es que ambos partidos se están volcando en este estado que otorga 15 delegados, en donde desde Carter no ha ganado un demócrata, pero que ahora parecen estar en disposición de lograr el cambio.

Llama poderosamente la atención tanto ‘circo’ para tan poca sustancia. La Palin apenas habló 20 minutos, seguramente no tenga capacidad para más, con un mensaje simple hasta límites insospechados: “McCain liderará la victoria en Irak” o “McCain es quien arreglará nuestra economía”, fueron algunas ideas sobre los que machaconamente insistio la candidata republicana a la vicepresidencia. Realmente, desde fuera, parece un insulto a la inteligencia, sabiendo que fueron los republicanos quienes metieron a este país y a otros muchos en una guerra como la de Irak que se ha cobrado más de un millón de muertos, y que también han sido los republicanos quienes han colocado a los Estados Unidos, y por expansión al resto, en una situación de quiebra económica por su nefasta gestión.

Ante un auditorio marcadamente femenino, de media edad y blanco, la Palin tiro del argumentario ‘familar’ clásico y volvió a apelar al discurso del miedo que tanto están utilizando los republicados, a la desesperada, durante estos últimos días: “Es urgente, teneis que impedir que la izquierda radical llegue a la Casa Blanca, solo nosotros podemos ayudar a las familias y a los niños que tienen necesidades”.

Sea como fuere, las opciones republicanas pasan por amarrar estados indecisos como éste, Carolina del Norte, también Florida y Ohio, estados que aportan un buen puñado de delegados que pudieran resultar decisivos si la cosa finalmente está igualada.

En las filas demócratas se vive una doble sensación, por una parte satisfacción porque las encuestas son favorables, porque tienen un candidato que arrolla, con una preparación y personalidad increíble, también satisfacción porque la gente se ha registrado para votar y se han visto colas en los colegios que no se veían desde hace mucho tiempo, y eso favorece mayoritariamente a los demócratas. En cambio, los fantasmas que pululan sobre Obama y sus seguidores son fantasmas del pasado, los fantasmas de 2000 cuando Al Gore ganó pero perdió porque en Florida le birlaron la cartera. Aquí no hay observadores internacionales, en mi opinión debería haberlos, y ante su ausencia, los demócratas han gastado increíbles cantidades de dinero para que una legión de abogados vigile todo el proceso y no se escape ni un voto, ni se produzcan fraudes. Esto está que arde, el ambiente electoral es increíble, veremos que pasa el martes.

Y para muestra un botón, el botón de Raleigh, en Carolina del Norte, en donde en apenas cuatro días Obama y Palin han intentado convencer a los indecisos que pueden decantar la balanza de uno u otro lado:

OBAMA EN CAROLINA DEL NORTE

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Obama y un servidor hemos llegado a la vez a Carolina del Norte. La ‘Obamania’ se ha desatado en este estado, uno de los que están en juego el próximo 4 de noviembre. No en vano, aquí se dilucidan 15 delegados, es decir, junto a Florida y Ohio, Carolina del Norte es uno de esos estados en donde habrá partido hasta la noche electoral, y yo que me alegro porque estaré en el ‘headquarter’ de los demócratas para seguirlo todo en directo.

Más de 25.000 personas se dieron cita esta mañana para seguir a Obama en el centro de Raleigh, capital de Carolina del Norte. Una ciudad pequeña, del tamaño de Albacete, pero que cuenta con la cercanía de otras áreas de influencia importantes como Durham o Chapel Hill que dan cobijo a algunas de las universidades más importantes de esta zona del país: UNC, Duke o NCSU. El mitín de Obama resultó espectacular, ganador. Gente muy volcada, ambiente de fiesta, todo un espectáculo. El candidato demócrata hizo un discurso muy en clave doméstica, la crisis hace aparición en todo este tipo de actos, y está cuajando que Obama es el único que puede dar un giro al pésimo momento que vive este país. De este mitin también me quedo con la muchísima gente joven que se podía ver en el ‘dowtown’ de Raleigh. Muchos estudiantes que dejaron sus clases por unas horas para seguir al candidato. Dicen que el voto joven será una de las claves el día 4, y parece que Obama ha recuperado ese electorado.

Dicen por aquí que desde hace muchos años ningún líder político había calado tan hondo como ahora Obama. Aunque Carolina del Norte es un estado con gobernador del Partido Demócrata, lo cierto es que en las presidenciales ganan los republicanos desde el año 1980. También es cierto que muchos de estos triunfos fueron muy apretados, pero eso no importa en un sistema electoral como el americano donde el candidato que más votos tiene gana todos los delegados, o todo o nada.

TRADICION DEMOCRATA

Aún así Carolina del Norte ha sido históricamente un estado demócrata. Aquí han votado ininterrumpidamente desde 1792, es decir, desde George Washington hasta la fecha, y aquí, la mayoría de las veces han ganado los candidatos demócratas. En el siglo XIX, Carolina del Norte dio su voto mayoritario a candidatos demócratas que luego se convertirían en presidentes como Andrew Jackson, Martin Van Buren, Franklin Pierce o el más conocido James Buchanan. Incluso en 1856, cuando la mayoría de los americanos votaron por el republicano Lincoln, en este estado se dio el voto a Breckinridge. Grover también tuvo por tres veces el apoyo del pueblo de Carolina del Norte. Ya en el siglo XX, este estado de vasta tradición democrática votó por los ‘azules’ (Partido Demócrata) hasta el primer mandato de Nixon en 1968. Roosvelt por cuatro veces (1932, 36, 40 y 44), Truman, Kennedy o Lyndon Jonhson fueron respaldados mayoritariamente en las urnas por los votantes de este estado que singularmente votaron en el año 1952 por Stevenson cuando Eisenhower arrasó en el resto del país.

Salvando los cuatro años de Jimmy Carter (1976-1980), la historia más reciente nos demuestra que en Carolina del Norte, la tendencia del voto, en las presidenciales ha sido republicana, con victorias de Nixon, Ronald Reagan y los Bush. Incluso, Clinton perdió en Carolina del Norte en las elecciones que derrotó a Bush Padre y en las segundas que arrasó a Dole. Tampoco le fueron las cosas demasiado bien a Al Gore y a Kerry, en 2000 y 2004. Y es por eso por lo que los demócratas se han volcado en esta campañana en Carolina del Norte porque todo parece indicar que se puede producir un vuelco y que tras 28 años vuelvan a ganar en este estado. Eso es al menos lo que vaticinaba Obama en este gran mitin de Raleigh, el cambio llegará a Estados Unidos y llegará según él con los delegados de Carolina del Norte. Lo veremos dentro de apenas seis días.