OBAMA, WE CAN DO IT!

Siento que acabo de vivir un momento histórico, que lo he vivido en directo, esto no es una película, esto que está pasando es muy real y es muy grande. Escribo estas líneas desde la enorme fiesta que se vive en Raleigh, capital de Carolina del Norte, desde la enorme fiesta que han montado los demócratas en el Hotel Marriot. Una fiesta de todos los colores, una fiesta multirracial, acorde con la personalidad y el carisma de quien llega a la Casa Blanca por la puerta grande. Barack Obama será su inquilino, Barack Obama acaba de ganar las elecciones norteamericanas, así lo acaban de anunciar, ante la algarabia general. Era previsible, pero nadie se fiaba, todos miraban de reojo a Ohio, Florida y Pennsylvania, todos miraban las grandes pantallas de este espectacular ‘headquarter’ y todos gritaban con cada estado que Obama ganaba a McCain.

Desde hace muchísimos años este país no vivía con tal intensidad unas elecciones presidenciales. Los ochos años de desgobierno de Bush han hecho mucho daño a los Estados Unidos, al conjunto de la comunidad internacional, y al propio McCain que al igual que le ocurrió a Rajoy con Aznar, ha recibido una herencia malvada, imposible de recuperar en votos. La gente ha votado en masa, como nunca, doy fe de ello, hoy, desde muy temprano, he podido hacer algunas fotos en colegios electorales y las colas eran muy largas, desde horas muy tempranas. No ha importado el día de lluvia que, por ejemplo, hemos tenido en Carolina del Norte. La consigna era votar, y así lo han hecho miles y miles de jóvenes que se han estrenado en las urnas y mayoritariamente lo han hecho votando a Obama. El candidato demócrata supo conectar con ellos en su hábitat natural, Internet.

Ya habrá tiempo de análisis, ahora simplemente es tiempo de sensaciones, sensaciones gratas para quien, como un servidor, hace bueno el pensamiento de Rousseau y cree que el hombre es bueno por naturaleza. Creánme, sin caer en una utopía infantil, creo que Obama puede ser una pieza clave en el puzle de un nuevo orden internacional más apropiado a los tiempos que corren. También creo firmemente que este país acaba de culminar una enorme lección de democracia, por muchos motivos, que se inició hace ya muchos meses en el caucus de Iowa.

Y ahora, después de un día tan intenso, me uniré a esta fiesta plural y democrática, y luego dormiré algo más tranquilo, sin olvidar que mañana Jerry Meek, me ha concedido una entrevista y me recibirá en su despacho de Raleigh. Es, sin duda, el político del día en esta ciudad, en esta región y en este estado, donde los demócratas no ganaban desde hace veinte años. Han ganado, Obama es presidente y además Bev Perdue ha renovado la confianza de los ciudadanos como gobernadora del estado, la primera mujer en la historia de Carolina del Norte. Buenas noches y buena suerte… mañana más y mejor…

OBAMA EN CAROLINA DEL NORTE

obama raleigh 4

Obama y un servidor hemos llegado a la vez a Carolina del Norte. La ‘Obamania’ se ha desatado en este estado, uno de los que están en juego el próximo 4 de noviembre. No en vano, aquí se dilucidan 15 delegados, es decir, junto a Florida y Ohio, Carolina del Norte es uno de esos estados en donde habrá partido hasta la noche electoral, y yo que me alegro porque estaré en el ‘headquarter’ de los demócratas para seguirlo todo en directo.

Más de 25.000 personas se dieron cita esta mañana para seguir a Obama en el centro de Raleigh, capital de Carolina del Norte. Una ciudad pequeña, del tamaño de Albacete, pero que cuenta con la cercanía de otras áreas de influencia importantes como Durham o Chapel Hill que dan cobijo a algunas de las universidades más importantes de esta zona del país: UNC, Duke o NCSU. El mitín de Obama resultó espectacular, ganador. Gente muy volcada, ambiente de fiesta, todo un espectáculo. El candidato demócrata hizo un discurso muy en clave doméstica, la crisis hace aparición en todo este tipo de actos, y está cuajando que Obama es el único que puede dar un giro al pésimo momento que vive este país. De este mitin también me quedo con la muchísima gente joven que se podía ver en el ‘dowtown’ de Raleigh. Muchos estudiantes que dejaron sus clases por unas horas para seguir al candidato. Dicen que el voto joven será una de las claves el día 4, y parece que Obama ha recuperado ese electorado.

Dicen por aquí que desde hace muchos años ningún líder político había calado tan hondo como ahora Obama. Aunque Carolina del Norte es un estado con gobernador del Partido Demócrata, lo cierto es que en las presidenciales ganan los republicanos desde el año 1980. También es cierto que muchos de estos triunfos fueron muy apretados, pero eso no importa en un sistema electoral como el americano donde el candidato que más votos tiene gana todos los delegados, o todo o nada.

TRADICION DEMOCRATA

Aún así Carolina del Norte ha sido históricamente un estado demócrata. Aquí han votado ininterrumpidamente desde 1792, es decir, desde George Washington hasta la fecha, y aquí, la mayoría de las veces han ganado los candidatos demócratas. En el siglo XIX, Carolina del Norte dio su voto mayoritario a candidatos demócratas que luego se convertirían en presidentes como Andrew Jackson, Martin Van Buren, Franklin Pierce o el más conocido James Buchanan. Incluso en 1856, cuando la mayoría de los americanos votaron por el republicano Lincoln, en este estado se dio el voto a Breckinridge. Grover también tuvo por tres veces el apoyo del pueblo de Carolina del Norte. Ya en el siglo XX, este estado de vasta tradición democrática votó por los ‘azules’ (Partido Demócrata) hasta el primer mandato de Nixon en 1968. Roosvelt por cuatro veces (1932, 36, 40 y 44), Truman, Kennedy o Lyndon Jonhson fueron respaldados mayoritariamente en las urnas por los votantes de este estado que singularmente votaron en el año 1952 por Stevenson cuando Eisenhower arrasó en el resto del país.

Salvando los cuatro años de Jimmy Carter (1976-1980), la historia más reciente nos demuestra que en Carolina del Norte, la tendencia del voto, en las presidenciales ha sido republicana, con victorias de Nixon, Ronald Reagan y los Bush. Incluso, Clinton perdió en Carolina del Norte en las elecciones que derrotó a Bush Padre y en las segundas que arrasó a Dole. Tampoco le fueron las cosas demasiado bien a Al Gore y a Kerry, en 2000 y 2004. Y es por eso por lo que los demócratas se han volcado en esta campañana en Carolina del Norte porque todo parece indicar que se puede producir un vuelco y que tras 28 años vuelvan a ganar en este estado. Eso es al menos lo que vaticinaba Obama en este gran mitin de Raleigh, el cambio llegará a Estados Unidos y llegará según él con los delegados de Carolina del Norte. Lo veremos dentro de apenas seis días.