Reflexiones sobre la madurez del voto

Carlos González, entre los profesores González y Olabe. / FOTO A. BLASCO

Hemos tenido en clase un interesante encuentro con el diputado nacional del PSOE, Carlos González Serna. De esta conversación con los estudiantes y profesores me quedo con algunas ideas para la reflexión y el debate. Mirando hacia el castigo sufrido por Sarkozy en Francia, el diputado ilicitano de una manera muy realista, a la par que honesta, apelaba, sin citarlo, al famoso refrán: ‘cuando las barbas de tú vecino veas pelar pon las tuyas a remojar‘. Carlos González considera, con toda la razón, que la crisis está haciendo mucho daño al Gobierno de Zapatero, como se lo ha hecho al de Sarkozy en Francia y que el mismo voto de castigo que ha sufrido éste último en Francia en las elecciones regionales, lo sufrirá el PSOE en las autonómicas y locales de 2011.

En este contexto, Carlos González hablaba de la madurez del electorado que utiliza estos ‘exámenes parciales’ para sacar los colores a quienes tienen la responsabilidad de gobernar el conjunto del país. Discrepo en este punto, pues considero que el electorado verdaderamente maduro es aquel que separa el grano de la paja y en unas elecciones locales y autonómicas vota en función de una acertada gestión local o autonómica. Es más, el votante verdaderamente maduro es aquel que va un poco más allá y  puede votar distintas opciones políticas en la doble cita local y autonómica, premiando una acertada gestión municipal en su pueblo y castigando un gobieron autonómico caótico. Lamentablemente, esa tipología de votante representa a una masa crítica mínima en España, frente a una mayoría fiel a sus colores, fácilmente manipulable y con escasa capacidad de autocrítica.

El voto joven y el auge de la extrema derecha en Austria

Heinz-Christian Strache y Jorg Haider

La extrema derecha ha conseguido los mejores resultados de su historia en Austria, desde hace 60 años (resaca nazi). Heinz-Christian Strache y el inclito Jorg Haider han obtenido el 30% de los votos y puesto en jaque a la coalición centrista de socialdemócratas y populares que gobernaba el país centro europeo. Estos comicios austriacos han tenido un aliciente añadido, ya que el Gobierno modificó la Ley Electoral permitiendo, por primera vez, el voto a los mayores de 16 años, y convirtiéndose en el único país de la UE donde se puede votar a tan temprana edad.

Seguramente, la reforma de la Ley Electoral presumía que el voto joven iría parar a la izquierda, pero los resultados pueden indicarnos todo lo contrario y que el auge de la extrema derecha también haya tenido el soporte del nuevo voto ‘ultra’ joven. Y ésto realmente me inquietaría mucho… trabajo tienen, pues, los sociólogos en Austria.