Portugal

Me puedo conformar con un presidente del Gobierno que en el año 18 del siglo 21 y en un estado aconfesional prometa su cargo sobre la Constitución, prescindiendo de biblias y crucifijos. Seguir leyendo

Menos testosterona, más oxitocina

Coincidiendo con el periodo electoral que se ha iniciado con el auto dictado por la jueza Lamela que reclama prisión incondicional para Junqueras y siete ex consellers, vayan por aquí unas líneas que pretenden ser una recomendación, quizás en vano, de la necesidad de apostar por menos testosterona y más oxitocina.  Continue reading →

Obcecados contra Marx

POR ANTONIO MIGUEL NOGUÉS.- Siempre he tenido un pensamiento social de izquierdas y me parece que lo sigo teniendo. Sin embargo, desde que comencé a leer a Agustín García Calvo y fui madurando mi pensamiento, Continue reading →

El Otro, el Diferente (sobre Cataluña y España)

Por JOSÉ LUIS GONZÁLEZ.-

Sirvan estas lineas para hablarles del Otro y el Diferente (para reflexionar sobre Cataluña y España) y para fijar mi posición (que no agradará a muchos) ante amigos, familiares, compañeros, conocidos, etc, en un momento en donde todo se ha tensionado peligrosamente. Continue reading →

Pensando en voz alta sobre Catalunya

Por JORDI MARÍ.-

Un par de reflexiones sueltas sobre el problema catalán (por llamarlo de algún modo), nada profundas ni trascendentales pero de granitos de arena están hechas las playas. La primera reflexión es de índole retórica. Continue reading →

Reflexiones en voz alta sobre el 27S y el escenario político generado en Cataluña y España

Fuente: Gráfico La Región

Fuente: Gráfico La Región

Esta semana debatiremos en clase de Comunicación Politica y Opinión Pública sobre los resultados del 27S en Cataluña, y los escenarios que se abren tanto en este territorio como en el resto del país. Ahí van algunas conclusiones sobre esta jornada electoral tan especial que pueden servir para animar ese debate universitario:

Continue reading →

Nacionalismos, vergüenzas y corrupción

Tres gobiernos conservadores, tres gobiernos a la deriva, con las peores encuestas de los últimos tiempos, cercados por graves problemas económicos y de corrupción. Tres gobiernos que vuelven a utilizar el nacionalismo como la perfecta cortina de humo para tapar sus vergüenzas. David Cameron ha enarbolado la bandera británica para plantear un referéndum donde se postulará una posible salida de la Unión Europea. Artur Mas ha sacado adelante la declaración soberanista encaminada a un futuro referéndum de autodeterminación en Cataluña. Y el Gobierno de Mariano Rajoy ya tiene la excusa perfecta en la declaración soberanista catalana para desempolvar  el nacionalismo español más rancio, ese grabado a sangre y fuego en una parte muy importante de su electorado y de sus resortes mediáticos.

De nuevo el nacionalismo volverá a ser impuesto desde los denostados partidos políticos en las agendas de los medios, de nuevo los manidos argumentos nacionalistas de uno y otro lado volverán a ocupar minutos y minutos de los telediarios, de los informativos de las radios, de las Web y de las portadas de los periódicos, pasando a segundo plano los problemas realmente importantes que afectan a las vidas de millones de personas en nuestro pobre y estúpido país.

El debate nacionalista tapará (lo intentará) la crisis económica, el desmantelamiento de los servicios públicos fundamentales (sanidad y educación), la subida de impuestos, la perdida de poder adquisitivo de los ciudadanos, los desahucios, los seis millones de parados y la repugnante corrupción de la casta política. Una breve reflexión al respecto de este último asunto. La estocada mortal a la corrupción en España solo podrá llegar desde las urnas. Está bien que se intente legislar contra esta lacra, pero solamente la responsabilidad ciudadana podrá acabar con este negro capítulo de la joven e inmadura democracia española. Cuando la mayoría de los españoles pasen de ser lacayos de un sistema viciado y corrupto a ser  ciudadanos críticos, en ese momento se sentarán las bases para terminar con la corrupción. Cuando los militantes o simpatizantes de un partido dejen de ser ‘hooligans’  futboleros y se conviertan en votantes responsables capaces de castigar los desmanes de los suyos en las urnas, en ese momento se sentarán las bases para terminar con la corrupción.

Ejemplos como la Comunidad Valenciana son indignos para un país, pero nunca olvidemos que la responsabilidad final de que los Carlos Fabra de turno sigan campando a sus anchas desde Morella a Pilar de la Horadada, es única y exclusiva de quienes les han colocado sistemáticamente con sus votos al frente de las instituciones. La corrupción en España no se ha castigado electoralmente, y la Comunidad Valenciana es un caso bien paradigmático. Ha llegado el momento de que los ciudadanos asuman responsabilidades críticas, abran los ojos y dejen de ser sujetos pasivos manipulables. Ha llegado el momento de castigar a los corruptos, de sacarlos de las instituciones. Ha llegado el momento de apostar por fórmulas que impidan peligrosas mayorías absolutas directamente relacionadas con el nepotismo y la corrupción. Y mientras llega ese momento (el de las urnas)…. ¡que de una puñetera vez dejen de infotoxicarnos con los malditos nacionalismos!