Las especiales características de la COPE motivaron que el 26 de abril de 1991, el Pleno de la Conferencia Episcopal aprobara lo que se conoce como el Ideario COPE, un texto que se divide en dos partes, por un lado las bases teóricas, con la razón de ser de la cadena y los objetivos de la misma, y por otro lado los compromisos profesionales y éticos que se adquirían.

¿Cuál es la razón de ser de la COPE?: "El origen y la titularidad de la COPE marcan su identidad y sus propósitos. Como cadena radiofónica surgida de las iglesias diocesanas y de dos órdenes religiosas en España, y asumida después por su Conferencia Episcopal, la Cadena se considera a sí misma como confesionalmente católica y se sitúa, de partida, en el marco de los fines generales de la Iglesia y, más en concreto, de su presencia evangelizadora en el ámbito de la opinión pública". En este primer punto, seguidamente, el Ideario COPE hace hincapié en lo siguiente: "Un órgano de información y opinión con este carácter, necesita, por su propia naturaleza, un ideario inspirador, tanto de su normativa empresarial interna, como del comportamiento profesional de todos sus equipos humanos".

De partida, por tanto, tenemos una cuestión clave que el propio Ideario deja bien claro: la singularidad de la COPE que hace necesario un texto de estas características, para, entre otras cosas, inspirar el comportamiento profesional de sus periodistas. De este modo, a pesar de que la COPE se mueva en los mismos parámetros de negocio que el resto de emisoras convencionales, no resulta menos cierto que detrás del mercado esta Cadena tiene unas peculiaridades que la hacen diferente al resto de la competencia.

Un análisis del primer punto relacionado con los compromisos profesionales y éticos de la Cadena, el que se centra en el rigor y calidad profesional, nos permite vislumbrar algunas otras cuestiones de interés: "Fiel a una tradición inspirada en el Cardenal Herrera, la Cadena de Ondas Populares Españolas se impone a sí misma con rigor el empeño por la calidad profesional a todos los niveles: financiero, redaccional, laboral y publicitario. Sin competencias deshonestas, procurará ocupar una posición honrosa en el ámbito de la radiodifusión española y mantendrá relaciones leales con los otros medios, privados o públicos, del mismo carácter".

Pero, donde de verdad surgen las primeras dudas importantes es en el apartado segundo de esta segunda parte del Ideario, apartado referido al servicio a la verdad, con espíritu de convivencia y criterio independiente:

"En la expresión de opiniones propia y ajenas, la COPE observará como regla de estilo el respeto a las personas y el diálogo civilizado, rehuyendo el apasionamiento unilateral y la crítica sistemática"

"En el tratamiento de los temas ideológicos y políticos ejercerá la libertad constitucional de la información y de expresión, con sentido de la responsabilidad y criterios de independencia, sin involucrar a la Cadena ni a ninguno de sus espacios en opciones partidarias"

Obviamente, el Ideario también se ocupa de la línea editorial, reclamando "talento democrático y respeto al pluralismo". De igual modo, en la línea de  promoción de los valores del humanismo cristiano a través de sus emisoras, la COPE aboga por "propiciar siempre el talante conciliador, la convicencia y el diálogo". En este sentido, en este punto, destaca sobremanera la siguiente indicación que hace el Ideario:

"La COPE sacará a la luz pública los fallos y las quiebras de la sociedad, denunciará las injusticias, pero sin sembrar odios ni esparcir gérmenes de división. Respetará las leyes y a las autoridades democráticas, con espíritu de colaboración al bien común"

Finalmente, y para no aburrir al lector, este Ideario también se ocupa de la pluralidad de España incidiendo en que:

"Sin perder unidad de mensaje, ni anchura de horizontes, la COPE tendrá esmeradamente en cuenta la singularidad de los pueblos de España; se identificará con sus mejores aspiraciones, promoverá su cultura, estará atenta a su sensibilidad diferenciada".

Visto lo visto, y teniendo en cuenta que este texto está en vigor, la pregunta es obvia: ¿Cumple el periodista Federico Jiménez Losantos el Ideario COPE?… resulta evidente que NO, y precisamente por eso se están levantando muchas voces discrepantes dentro de la propia Iglesia que no entienden esa forma de hacer radio en esa radio. Personalmente, aunque no comparta esa forma de hacer periodismo, entendería el programa de Losantos en otra emisora, pero permítanme que les diga que no lo entiendo en la COPE, por muy buenos resultados económicos que le esté dando a la Cadena. La Conferencia Episcopal tiene un problema moral serio, prescindir de Losantos serviría para crear un mártir que enarbolaría la bandera de la libertad de expresión y además podrían bajar los beneficios económicos para la Cadena, aguantarlo con el discurso actual choca de frente con el Ideario COPE.

Concluyo con una frase del maestro polaco Rysarzad Kapucinski, periodista, humanista cristiano y hombre de bien: "Si de entre muchas verdades eliges una sola verdad y la persigues ciegamente, ella se convertirá en falsedad, y tú en un fanático generador de fanatismo"